Barva de Heredia
En la época
precolombina la región formó parte del Reino Huetar de Occidente, donde el
cacique Barva tenía su asentamiento, cuyo nombre se extendió a la región
comprendida entre el río Virilla y los montes del Aguacate, que se denominó
Valle de Barva. En las faldas de los volcanes Barva y Poás también hubo
asentamientos de la etnia indígena de los botos. Según documento de 1569 –etapa colonial-,
que los pobladores del valle eran aborígenes llamados “catapas” y “tices”, que
vivían pobremente, cultivando pequeñas parcelas cuyos productos aprovechaban
para subsistir.
En el censo de 1709 aparece con 641
personas y en el que se realizó dos años más tarde, 161 familias, en su
mayoría indígenas. El terremoto del 15
de febrero de 1772 derrumbó el convento de Barva, dejando en mal estado la iglesia. La
Parroquia se erigió en 1793, la cual actualmente es sufragánea de la Arquidiócesis
de San José, de la Provincia Eclesiástica de Costa Rica. En la administración
de Juan Mora Fernández, el 11
de noviembre de 1824, en la ley No. 30 se le otorgó el título de Villa a la población de
Asunción de Barva. Posteriormente, el 24
de julio de 1918, en el gobierno de Federico Tinoco Granados, se promulgó la ley No. 28
que le confirió a la villa la categoría de Ciudad.
Su origen viene de
la voz indígena "Barvak", que ya se daba a la región antes de la
llegada de los españoles. El origen del nombre se debe al rey Barva, uno de los
principales de Garabito, del Reino Huetar de Occidente que habitó la región; la
cual durante la Colonia se conoció como valle de Barva y se denominó a uno de
los poblados más importantes de esa época. Durante mucho tiempo se escribió con
la grafía Barba. Según don Carlos Gagini, en su obra “Los Aborígenes de Costa
Rica”, indica que la palabra Barva, puede ser del azteca Palapan, que significa
"en el río negro u oscuro", nombre que de acuerdo con la fonética
Huetar debía dar Baraba; (en Talamanca había un pueblo Parabari) que
pronunciado como esdrújula, según los tarahúmare y otro, dio Barva. Mediante el
Decreto Ejecutivo 188 del 4 de octubre de 1974 se cambió la grafía de Barba a
Barva.
Importancia de la iglesia y su influencia sobre el pueblo
Después de la
apropiación española sobre las tierras de Barva, se comenzó a dar un proceso de
evangelización católica, además, los españoles se basaron en marcos y métodos
estratégicos (geográficamente factible), al situar los asentamientos indígenas
sobre las tierras del Valle de Barva, tales hechos influyeron en la identidad
del pueblo.
En el año 1613 se
legitimó la administración por una orden franciscana y se le llamó San
Bartolomé, en dónde se llevaría registro de población y los tributos. En censos
del siglo XVI, XVII se le califica a este pueblo como “Pueblo de Indios”. En el
sitio se vio afectada la participación religiosa (católica), esto debido a que
pese a su estratégica posición geográfica se dificultaba el acceso a la iglesia
del poblado, lo anterior produjo una instalación en Barreal, del Valle de
Barva, esto haría una distribución más hegemónica de la población.
La comunidad
construyó parte sustantiva de su identidad sobre el adoctrinamiento religioso,
derivando en una organización comunal caracterizada por la obediencia a la
autoridad, por una homogenización que remarcaba su ascendencia indígena, y por
el ejercicio de oficios (la mayoría agrícolas) en calidad de
subordinados.(Otarola, M.2015)[1].
La iglesia de Barva desde su fundación fue dedicada en
honor a San Bartolomé, quien fue restaurado como patrono del cantón
¿Por qué Heredia y no Barva?
¿Por qué Barva no es
la cabecera de la provincia de Heredia?, es una interrogante para los
investigadores y tema de interés común de barveños.
Hay datos
suficientes que evidencian que Barva como población existió primero que Heredia
y que jugó, en la época de la colonia, un papel más preponderante en un inicio
de lo que fuera AJvirilla (Heredia) o bien Cubujuquí.
Aportamos en el
artículo algunos datos aclaratorios y profundizamos aún más en la historia del
cantón de Barva, el segundo de la provincia de Heredia, cuyo nombre se debe al
cacique Barvarc, uno de los principales del líder Garabito, del reino huetar de
Occidente, que habitó la región.
Origen del nombre
La palabra Barva
viene del azteca Palpan, que significa "en el río negro u oscuro",
nombre que de acuerdo con la fonética huetar debía dar Baraba, que pronunciado
como esdrújulo, según los tarahumares, dio Barva, tal y como se escribió hace
algunos años.
¿Primero Barva o Heredia?
La extensión de
Barva, en la actualidad de 54 kilómetros cuadrados, comprendía desde el río
Virilla, al sur, hasta los Montes del Aguacate, carretera a Orotina (Alajuela)
al norte.
El 18 de setiembre
de 1502, Cristóbal Colón ancló frente al pueblo indígena Cariay (Limón), en el
litoral oriental del país. La conquista se inicia en 1522, con expediciones de
Andrés Niño y Gil González Dávila. 46 años después Perafán de Rivera hace su
primera visita a Barva. Oficialmente en 1569 se tiene conocimiento en un
documento que los pobladores del valle de Barva eran los indios llamados
catapas, tices y páticas, quienes vivían pobremente cultivando apenas para la
subsistencia.
Los conquistadores
españoles tenían la costumbre de distribuir terrenos e indios entre sus
compañeros de empresa. No obstante que la Corona de España había prohibido esa
práctica, el gobernador Perafán de Rivera, siempre en 1569, hizo un
repartimiento general de indios y terrenos de la provincia. A Juan Romo le
correspondió 400 nativos y a Simón Sánchez otros 100 barveños.
La primera mención
oficial que se hace de Barva es en los protocolos de Cartago de 1606, en donde
figura Leandro de Figueroa como Corregidor de Barva, sin embargo, ya para 1583,
Barva se desempeñaba como la primera ciudad comercial colonial de mayor
relevancia popular.
A raíz de la
apertura del Camino de Muías (Paso Real de Cartago), en 1601 (pasaba por
Aserrí, Barva, valle del río Candelaria hasta Quepos, de allí al litoral
Boruca, cruzaba el río Torraba hasta la fila Montañosa, penetrando a Panamá por
Cañas Gordas), que se utilizó principalmente para el comercio de muías en las
Ferias de Portobelo, en Panamá, en el sector Occidental del valle Central de Costa
Rica se establecieron potreros para los animales. En tal forma que para 1662 se
conoce la existencia de una zona de descanso para muías en Barva.
Como consecuencia de
la segregación que se le hizo a Barva de los poblados de Cot, Quircot y Tobosi,
en 1613 se levanta un convento en ese lugar con su doctrinario franciscano. Se
considera que a partir de ese año se fundó la población que se denominó San
Bartolomé de Barva.
Fue tal el progreso
que experimentó ese poblado que para 1693 era una de las comunidades que más
impuestos pagaba, ya que contaba con 53 familias. Seis años después tenía 575
habitantes. En el censo de 1709 aparece con 641 personas y en el que se realizó
dos años más tarde, 161 Familias, la gran mayoría indígenas.
La primera iglesia
de Barva pudo haber sido construida entre 1568 y 1575 por los padres
franciscanos, quienes con emigrantes de la ciudad de Cartago, fundaron en el
paraje Alvirilla una ermita, en 1706, con el fin de establecer una población,
la cual fue trasladada luego al sitio denominado Cubujuquí (Heredia).
Como se observa,
Barva estaba antes que Heredia, y por razones desconocidas, se le desplaza. Ya
en 1755, el Alcalde Ordinario Tomás López de Corral, ordena, bajo severas
penas, a los habitantes del valle de Barva a construir sus casas en Cubujuquí,
con el propósito de incrementar la población allí. En 1762 los barveños
protestaron virulentamente porque los vecinos de Cubujuquí solicitaron que se
le declarara a su población Villa, ante la Real Audiencia de Guatemala, título
que lograron el 1 de julio de 1763, con el nombre de Villa de la Inmaculada
Concepción de Heredia, en tanto Barva tuvo que esperar hasta el 11 de noviembre
de 1824.
Los terremotos:
En un informe
remitido al rey de España Carlos III, en 1752, se indicaba que el pueblo de
Barva estaba al norte de Cubujuquí; con 55 familias y 186 personas. La
imposición del alcalde Tomás López comenzaba a marcar la diferencia, ya que
Cubujuquí, un año antes, reportaba una población mayor.
Después de la
primera Iglesia edificada en Barba, el gobernador Miguel Gómez de Lara, entre
1681 y 1693, hizo construir un templo de adobes, con la participación activa de
los franciscanos Fernando Ortiz, Antonio Agüero y Francisco Guidiño. El
terremoto del 15 de febrero de 1772 derrumbó el convento de Barva, dejando en
mal estado la iglesia restablecida a inicios del siglo XIX.
La antigua iglesia
de Barva de gruesas paredes de adobe, estuvo situada al costado noroeste del
actual templo, la cual quedó totalmente en ruinas con el terremoto del 30 de
diciembre de 1888. La presente parroquia está ubicada en el lugar en el que
según parece existió en época muy antigua un cementerio indígena, ya que se han
extraído allí numerosos objetos precolombinos fabricados por los catapas, tices
o páticas.
La construcción del
nuevo templo parroquial se inició con la colocación de la primera piedra el 9
de febrero de 1867, realizada por Monseñor Joaquín Anselmo Llórente y Lafuente,
primer Obispo de Costa Rica. La obra fue consagrada por Monseñor Bernardo Augusto
Thiel Hoffman, segundo Obispo de Costa Rica. La iglesia de Barva desde su
fundación fue dedicada en honor a San Bartolomé. Años más tarde los vecinos en
cabildo abierto eligieron por patraña a la Virgen de la Asunción, pero después
del terremoto de 1888, San Bartolomé, cuya imagen se sostuvo en su pedestal,
fue restaurado como patrono del cantón.
Hacia el siglo XX
El primer
ayuntamiento de Barva se instaló el 7 de agosto de 1820, compuesto por los
regidores Gabriel Ugalde, Bernardo Rodríguez, Francisco Guevara y José
Bermúdez; el secretario municipal lo fue Joaquín Solera. En 1764 Heredia tuvo
su primer Ayuntamiento.
El 13 de octubre de
1821 llegó a Cartago el Acta de la Independencia, procedente de la real
Audiencia de Guatemala, declaratoria aprobada el 15 de setiembre de ese año.
Así, en Cartago, el
25 de octubre de 1821 se instala la primera Junta de Legados de los
Ayuntamientos de la Provincia, entre los que estuvo Bernardo Rodríguez, como
representante de Barva.
Posteriormente, el
12 de noviembre de ese mismo año, también en Cartago, se efectuó otra reunión
de Legados, pero estos electos por el pueblo, en lo que se considera la primera
elección popular en Costa Rica. Por Barva la designación recayó en Pío Murillo.
En reunión celebrada
por el ayuntamiento el 11 de setiembre de 1820, se acordó fundar la primera
escuela de Barva, siendo su primer maestro Gabriel Ugalde, luego doña Florencia
Gutiérrez en 1830, así como Pío Murillo y Manuel Chaves en 1850.
En la administración
del Primer Jefe de Estado de Costa Rica, Juan Mora Fernández, el 11 de
noviembre de 1824, en la Ley N° 30, se le otorgó el título de Villa a la
población de Asunción de Barva. Posteriormente, el 24 de julio de 1918, en el
gobierno de Federico Tinoco Granados, se promulgó la Ley Na 28 que le confirió
a la villa la categoría de Ciudad. Heredia lo logró en 1824.
Por Ley N° 63, del 4
de noviembre de 1825, Heredia constituyó
un distrito del Departamento Occidental, conformado por la ciudad de Heredia y
villa Barva. El 1 de diciembre de 1841, por Ley Ns 22, Heredia formó
departamento con 4 barrios, el Centro, Barva, San Pablo y San Joaquín y 21
cuarteles.
La Constitución
Política de Costa Rica del 30 de noviembre de 1848, en el artículo 8,
estableció por primera vez las denominaciones de provincia, cantón y distrito
parroquial. De conformidad con la anterior disposición, en Ley Ns 36 del 7 de
diciembre de 1848, en el artículo 7, se creó Barva como cantón número dos de la
provincia de Heredia, con tres distritos parroquiales. Hoy, los distritos del
cantón son en su orden Barva, San Pedro, San Pablo. San Roque. Santa Lucía y
San José de la Montaña.
La Municipalidad de
Barva en 1850, acordó abrir calles de 12 varas de ancho por todos los lados de
cinco manzanas contiguas a la plaza. En 1858 se procedió al empedrado de
algunas de las calles de la villa, gracias a la constancia del Jefe político
Cleto González Pérez, padre de Cleto González Víquez, quien fuera Presidente de
la República en dos ocasiones, de 1906 a 1910, y de 1928 a 1932. González Víquez,
nacido en 1858, se caracterizó por su corte liberal, moderado y equilibrado en
el ejercicio del poder. Se le reconoció además por su inteligencia y humanismo.
Murió en 1937, a los 79 años de edad. El inmueble fue declarado reliquia de
interés histórico. Otro presidente herediano, Don Alfredo González Flores
(1914-1917) vivió en Santa Lucía, donde está hoy el Museo de Cultura Popular.
En 1913 se construyó
la acera de piedra labrada que aún rodea la plaza, hoy un moderno parque. El
primer alumbrado público fue de faroles sostenidos por postes de madera, e cual
comenzó a funcionar en 1879 Hacia 1910 se instaló una planta eléctrica que duró
muy poco tiempo funcionando. Posteriormente la Municipalidad suscribió un
contrato con la empresa Felipe J. Alvarado y Co., para que a través de su
planta eléctrica ubicada en Santa Bárbara se suministrara alumbrado eléctrico a
la comunidad de Barva.
La cañería se empezó
a construir durante la segunda administración de Rafael Iglesias Castro
(1898-1902), concluyéndose en el primer gobierno de Cleto González Víquez
(1906-1910), con aguas provenientes de las fuentes del Río La Hoja. A finales
de 1993, en la administración de Rafael Ángel Calderón Fournier, se implantó un
nuevo acueducto para los distritos de Barva centro, San Pablo, San Roque y
Santa Lucía, no así para San Pedro ni para San José de la Montaña.
En 1894 se creó la
Escuela de Niñas, que se constituyó en mixta en 1922, y cuyo nombre es Pedro
Murillo Pérez. El nuevo edificio escolar se inauguró el 21 de setiembre de 1952,
en el periodo de Otilio Ulate Blanco. El colegio Rodrigo Hernández Vargas
inició sus actividades educativas en marzo de 1972, en el segundo gobierno de
José María Figueres Ferrer, en tanto el Instituto Técnico de Educación
Comunitaria en 1982, en el gobierno de Luis Alberto Monge Álvarez. Por acuerdo
#5 del 29 de junio de 1985, se decretó la directriz para el desarrollo del
Centro Histórico del Cantón, cuya primera etapa fue el Proyecto Barva Ciudad
Histórica y Cultural inaugurado el 27 de abril de 1986.
Característica
físico-geográficas
Las coordenadas geográficas medias del cantón de Barva
están dadas por 10°04'27" latitud norte y 84°07'05" longitud oeste.
La anchura máxima es de 14 km², en dirección norte a sur desde unos 700 metros
al noroeste del cráter del volcán Barva, hasta unos 700 metros al suroeste de
Villa San Roque, camino a la ciudad de San Joaquín.
Geología
Constituido geológicamente por rocas de origen volcánico,
de la época Holoceno, período Cuaternario.
Geomorfología
Forma parte de la unidad geomórfica de origen volcánica la
cual se divide en dos sub-unidades, denominadas Volcán Barva y Relleno
Volcánico, del Valle Central.
Hidrografía
El sistema fluvial de cantón Barva,
corresponde a la Vertiente del Pacífico, el cual pertenece a la cuenca del río
Grande de Tárcoles. El cantón es drenado por los ríos Pirro, Seco, Río Segundo,
La Hoya, Barva, Macarrón, Sanjón, Porrosatí, Ciruelas, Pacayas, Guararí, Yurro Seco, Burío y
Quebrada Seca y sus respectivos afluentes. Posee gran cantidad de mantos
acuíferos, que abastecen alrededor del 85% del país, pese a que desde hace más
de 20 años vecinos de la comunidad han buscado la forma de mantener el recurso
hídrico, con acciones incluso legales contra construcciones que afectan el
sistema hídrico. Es conocida como la capital del agua.





